|
Será el
13 de noviembre a las 18h y acudirán representantes de
las diferentes administraciones públicas
El próximo jueves 13 de noviembre a las 18 h., está prevista
la inauguración en Blesa del Molino Bajo. Se trata de una
inauguración eminentemente política, y se espera que
acuda a ella el Vicepresidente del Gobierno de Aragón, José
ángel Biel , además de otras personas, cuyos nombres
y cargos desconocemos. También esperamos que acuda el arquitecto
y el restaurador que han convertido el proyecto de restauración
en una realidad palpable, un bien cultural para Blesa.
Vecinos de Blesa, además de socios y parte de
la Junta del Hocino han participado en la limpieza y decoración
del molino Bajo para que esté aún más presentable
durante esta visita e inauguración oficial.
El molino Bajo, si se consigue terminar un buen proyecto
para el material expositivo, y se explota culturalmente puede suponer
un buen empuje al peso cultural de Blesa en la comarca y los alrededores.
Un museo de la carpintería, un molino muy didáctico
y una sala dedicada a la apicultura pueden ser un reclamo educativo,
punto de paso de excursionistas... Pero para ello se deberán
de poder visitar, y tener las exposiciones listas, y revitalizadas,
no estáticas o cerradas. Es un reto y una oportunidad para
Blesa como comunidad.
Breve historia del molino Bajo
La historia del molino Bajo comenzó en 1861,
por iniciativa de un molinero particular, Miguel Cólera.
Lo levantó en un "sitio inculto llamado Peña
de la Granja". Desde entonces, el devenir del molino ha
estado lleno juicios, anécdotas... Su historia ha sido recopilada
he investigada y lo que se conoce se puede leer en
el artículo publicado por Javier Lozano en esta misma
página web.
Durante más de medio siglo fue una excelente
herramienta de trabajo y una próspera fuente de ingresos
para los molineros. El poco caudal y altura de su fuerza motriz,
la acequia, motivo que el molino se hubiese de adaptar tecnológicamente
cada pocas décadas. Tuvo su primera turbina en 1898 y la
segunda en 1934. La guerra civil también dejó su serie
de anécdotas y un bajorrelieve. El molino siguió trabajando
hasta 1968 o 1969.
Desde entonces el molino y la casa apenas tuvieron
cambio alguno. El familiar que heredó el molino, ángel
Serrano, también era molinero, pero además era colmenero
y decidió aprovechar el motor hidráulico de este molino
para mover la serrería que instaló en la planta superior.
Los últimos propietarios fueron Valero ángel
Serrano Mercadal y Fabiana Mercadal Garcés, hijo y viuda
de ángel, que no trabajaron en el molino, y que tras varias
décadas sin usarlo, en diciembre de 2001 lo cedieron desinteresadamente
a la Asociación Cultural el Hocino de Blesa, constituida
a finales de 1999.
La tercera vida del molino
Desde aquel momento una nueva fuerza positiva se adueñó
del molino. Con el afán de que no se perdiese este patrimonio
de Blesa se comenzó con su limpieza, retejado de los tejados
más accesibles y con el cubrimiento de uno hundido.
Más adelante, se pagó para escachar los
edificios anexos que peligraban sobre los abrevadores. ¡Qué
lejana parece esa fecha de 2003 cuando la máquina contratada
por el Hocino derribaba algunas ruinas anexas al edificio del Molino
Bajo para seguir con la limpieza y consolidación de lo más
urgente!
Desde entonces, horas de trabajo, encargo de proyectos,
petición de subvenciones... Todas las juntas del la Asociación
Cultural El Hocino estuvieron muy implicadas en la salvaguardia
y reutilización del edificio de interés histórico.
Finalmente, a finales de 2006, surgió una posibilidad,
el de llevar a cabo la obra proyectada: una subvención del
Gobierno de Aragón, concedida a través de la Diputación
General de Teruel, para proyectos relacionados con el agua y el
patrimonio, gracias a que el tema estaba en la línea del
de Expo 2008 (vea en la Gaceta
nº96 todos los detalles). El edificio no
podía seguir siendo de una asociación cultural pues
debía pasar a ser un bien Público. Dicho y hecho,
la asociación cedió el molino al Ayuntamiento de Blesa
y en pocos meses comenzaron las obras tras un concurso público.
La elección de arquitecto y equipo restaurador
fue todo un acierto. Han formado un equipo magnífico, que
se han preocupado de mejorar los detalles de proyecto inicial, de
no dejar flecos, de hacer un edificio útil (aún a
costa de perder en parte el ambiente de "casa" de Blesa).
A su esfuerzo, y los desvelos del Ayuntamiento de Blesa se debe
mucho de lo que se hecho.
Un molino para una ruta
El trabajo es estupendo. El molino útil. El
potencial de uso escolar y cultural alto. El molino debe ser una
pieza clave en el afianzamiento y promoción de una idea con
futuro: la ruta
de las presas históricas del Aguasvivas y usos del agua,
tiene un lugar destado y un centro de interpretación: el
molino Bajo de Blesa.
Hay un mensaje para la presentaicón política:
lo que se ha hecho es para difundir y consolidar un patrimonio olvidado
(no el molino), las presas históricas, los usos del agua.
También tienen que saber que esta pieza de la ruta está
aún incompleta y que el proyecto necesita terminarse de una
forma digna y profesional con la preparación del material
expositivo.
Esperamos que en no muchos meses el molino se abra
para enseñarlo a los que más lo han de enseñar,
difundir y visitar: los propios blesinos.
[10/11/2008]
índice
de Noticias
[+índice]
|